Así venían los espejos para el baño y me ha tocado darles la vuelta y pasar por el Corte Inglés a hacer una buena sesión de papeleo. El caso es que cuando estuvo aquí mi madre echamos mano del metro y dijimos que tenían que tener 60 de alto y 80 de ancho. Total, que mi madre encargó espejos con apliques de 60x80, pero como no quedó especificado... pues hicieron lo más típico, el espejo más alto que ancho. Si hubiese sido sólo el espejo no pasaba nada, pero al llevar los apliques, que no se podían cambiar de sitio...
La cosa no ha acabado ahí, porque también me han traído la nueva cama. Todo parecía bien hasta que le quité el plástico al colchón y aquello seguía sonando a plástico. Pensé que se había quedado un trozo entre colchón y somier, pero no, y ya descubrí al tacto que era el colchón, vistazo al lateral y... bingo, era la misma marca, estéticamente igual... pero era otro modelo de peor calidad. Ahora mismo estoy haciendo tiempo para ir a avisar y que me lo cambien.
Menuda lata esto de poner una casa. Pero... ¿y lo guapo que va a estar todo luego?
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