lunes, 12 de enero de 2009

En tren siempre mejor

Esta entrada la tenía que haber escrito hace unos días, pero se me pasó en su momento. Ahora ya no lo tengo tan fresco así que supongo que seré breve para vuestra gran suerte.

Con el título lo dejo todo claro, me gusta mucho más viajar en tren que en autobús. Razones hay varias, que en los autobuses mis piernas no entran entre asiento y asiento, que además los asientos son más estrechos, las películas infumables que te suelen poner en el Alsa, que en el tren puedes darte un paseito, que puedes ir al bar o al baño cuando quieras y encima que ahora se tarda menos. Bueno, también podíamos añadir que de las tres últimas veces que fui a Madrid en bus en dos me dejaron tirado, una durante una hora y la otra más de tres, y con un trato muy por debajo de poco deseable.

Tal y como estaba el tiempo por el norte fue un gustazo volver a Madrid viendo la nieve y la niebla por la ventanilla. La peli no era gran cosa, Mamma mia, así que no le hice mucho caso, llevaba los cascos por escuchar las canciones pero lo mejor fue otra pasajera que se sabía todas las canciones de memoria y hasta se atrevía a cantar alguna. Por lo demás volver a ver a una medio conocida que no veía desde hace un par de años y estar un rato de charla, ganarme el jornal de mozo de equipajes y llegar a Madrid casi sin enterarme. Y todo aderezado con bocata de tortilla de la mamma. Así da gusto.

1 comentario:

belenmadrid dijo...

es que el bocata de tortilla de mamá sabe mejor en el tren.. no sé por qué pero sí, lo tengo comprobado :)