domingo, 30 de noviembre de 2008

Un domingo cualquiera

Esta mañana tocaba levantarse pronto para jugar. No sé si ha sido cosa del dormir poco, del frío, de los años o de qué, pero no ha sido el mejor partido. En todo caso con esta panda siempre se lo pasa uno bien y el rato de discusión después sobre el fútbol en general y sobre como Raúl se parece a Salinas en particular (bueno, eso lo decía yo, mi primo J. se empeñaba en que Raúl es el mejor jugador español de la historia) me hizo reirme un rato.

De ahí a hacer de mozo de transporte, una lavadora para arriba, otra para abajo y una mesita para casa. Paso por el super a completar la bodega para el sábado (lo de acercarnos a las fiestas es lo que tiene, todo abierto un domingo, pobres empleados) y tarde de lo más tranquilito en casa. Una buena siesta, un buen libro y una buena conversación, ¿qué mejor para una tarde de un domingo cualquiera?

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