jueves, 13 de noviembre de 2008

Desilusiones Litoral

Todo buen asturiano sabe, o más bien sabía, que a falta de madre, abuela, o chigre de confianza, la fabada Litoral de lata era un buen sustituto, tanto incluso que a muchos turistas veraniegos se la servían en los restaurantes como si fuera casera (sí, el anuncio de la abuelita se inspiraba en la realidad).
Pues bien, hoy, sin mucho tiempo ni ganas para cocinar he decidito tirar de mi reserva de emergencias y, ¡sorpresa!, la fabada Litoral ya no es lo que era. La faba es mala, abre y pierde la piel, el chorizo parece de plástico mientras que el tocino parece una descomposición de Adriá. En definitiva, tanto el compango como la fabada en general han alcanzado en su nueva versión un sabor que podríamos definir entre insípido e industrial.
Tachada.

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